Recuperación de un espacio público con valor histórico
Este proyecto demuestra cómo la arquitectura puede devolver la vida a un espacio deteriorado y convertirlo en un lugar útil para la comunidad. El reto consistía en rehabilitar un área pública en desuso, recuperando su esencia y valor social.
Se diseñó un porche con una fuente central que evoca el antiguo lavadero del lugar, reinterpretado desde una visión actual. Los pilares de ladrillo visto y las cerchas de madera aportan solidez, calidez y un guiño a la tradición, mientras que la iluminación integrada realza su arquitectura también de noche.
El resultado es un espacio abierto, acogedor y lleno de identidad, donde la historia y la modernidad se encuentran.