Este trabajo muestra cómo un espacio en desuso puede transformarse en un lugar práctico y lleno de vida. La intervención consistió en la rehabilitación de una antigua parada de autobús, que pasó de ser un punto abandonado a convertirse en una oficina moderna y funcional.
El proyecto respetó la esencia original de la estructura, adaptándola a sus nuevos usos. Se mejoró la distribución interior para crear un espacio de trabajo cómodo y luminoso, y se incorporó un baño totalmente equipado, lo que amplía la versatilidad y autonomía de la construcción.